domingo, 25 de mayo de 2008

La Mala Educacion

5 Am, y apenas despierto. Llegue a las 9 a mi casa absolutamente muerto despues de casi 12 horas continuas de cocinar, conversar, atender, voltear. 12 horas con un guayabo encima, casi me quedo dormido manejando en el aguacero. Todo por una causa aparentemente simple, pero que para mi fue motivo de mucha alegria y tremenda dedicacion.

Tengo un primo (uno de 27, las familias paisas) al que quiero especialmente. El, despues de divorciarse, se volvio a casar con su novia de cuando estaba en el colegio (la historia de ese amor, digna de un libro, y te hace creer en las peliculas romanticas), quien ya estaba divorciada y con un hijo. Mi primo lo ha criado cuan si fuera su hijo, tanto que el ha pedido explicitamente que lo adopten.

En semana santa, estuvieron en la finca. Para el viernes santo, uno de mis platos mas queridos: ceviche de robalo. Este niño se chupaba el plato y quedo preguntando por mas. Hoy era su primera comunion, y pido especificamente que le hicieran ese mismo ceviche. Ademas del halago, y el amor por mi primo, pues me sobre. Pelie en las pescaderias de la mayorista hasta encontrar robalo fresco que me costo un ojo de la cara, compre langostinos del tamaño de mis puños, prepare un pure que le sube el colesterol a un maratonista pero se derrite en el paladar, arme tremendo repertorio.

Resultado: 2 entradas, plato fuerte, postre y pasabocas para todo el mundo. Langostinos en leche de coco con cilantro, ceviche de robalo, solomito a la mostaza, ensalada, pure, croquetas, un monton de comida. El ceviche, un exito. El niño se chupaba el plato de nuevo, y mi primo no cabia en los pantalones de la dicha, al final de la noche, un buen whiskey y un tabaco para celebrarlo, y alla deje hasta una nevera de icopor con algo de ceviche: estoy seguro de que ya se lo comieron.

¿A donde va toda esa carreta? pues al niño. Un niño, de 12 años, pidiendo un ceviche de robalo. En la misma semana santa en que este niño se enamoro de mi ceviche, estaba en la finca un tio con sus 2 hijos. Ellos, mayores que Jose (el de la primera comunion) no fueron capaces de probar el ceviche. Ni el ceviche, ni el sancocho, ni el asado, ni la sopa, ni la crema, ni la cazuela, ni los frijoles... nada. En una actitud que desapruebo totalmente, mi tia les cocinaba una salchicha y un paquete de papitas, porque a los niños no les gusta nada mas. Niños de 16 y 12 años.

Ahi es que queria llegar. Como Jose, con 12, pidio un ceviche de regalo, y mi primo de 16 no es capaz de comer carne ni frijoles, solo salchichas y mecato. Ahi esta la mala educacion. No educar el paladar es como no leer, como no saber oir musica, como no apreciar el arte, como no madurar. Me da pesar por mis primitos. No me imagino cuando lleguen a la universidad y trasnochando mientras estudian para un parcial en la casa de un amigo, llegue la mama con una sopa, o un tamal, o un arroz, y ellos tengan que esconderse en un closet porque solo comen salchichas. En cambio, el que a los 12 come como Jose, le auguro exitos en el futuro: ese si va a ser de una generacion "gourmet" (que palabra tan devaluada en estos dias).

Un che frances nos decia que a todos los niños franceses les encanta McDonalds, pero a medida que crecen y educan el paladar, lo van dejando. Que rico educarse bien en comida, y poco a poco dejar McDonalds, o la salchicha de microondas con mecato. Que rico haber comido como jose desde los 12, que pesar de mis primitos (y que cagada mi tia, pasada de alcahueta).


¿regalo raro un ceviche de primera comunion? mi sobrina, de 8 años, pidio una langosta de cumpleaños. ¿Coincidencia? no. Viene de la mama, mi hermana, que cuando cumplio 10, caminando por cartagena, le pidio a mi papa de regalo que la llevara a comer langosta. Eso la marco de por vida, y hoy es tremendo paladar. A educar esas bocas señores! que todas las salchichas saben iguales... pero como ese ceviche, pocos.

6 comentarios:

Velvet dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Velvet dijo...

Hombre, Arias... eso no se hace en un post... ¿cómo me venis a antojar de esa maravilla? ¡Bah!

"Ceviche de Róbalo" "angostinos en leche de coco con cilantro, ceviche de robalo, solomito a la mostaza, ensalada, pure, croquetas,"... no mijo... ¡¡No me antoje más!!

(lástima que como vos mismo decís, sos un mal tipo, si no hasta invitabas ;)

medea dijo...

definitivamente es cuestión de cultura: en países con una cocina más variada es más facil que los niños aprendan a comer de todo. Basta ver niño epicúreo peruano como ejemplo, que come corazón de res, ceviche de pescado, chicharrones de calamar y conchas de abanico a la parmesana, entre muchos otros sabores.

Hm. Me antojaste de buena comida peruana. entonces el róbalo en la minorista?

acadavid dijo...

Absolutamente de acuerdo con vos... ahora no saben comer estos pelaitos...

Paladar dijo...

No todos las salchichas saben igual

Lalu dijo...

mi hermanita lloraba en Ecuador, pidiéndole a mi mamá que le diera un poquito de las cosas en lata que le daba tatis.

Casi no averiguan qué era lo que estaba pidiendo, y es que María tiene apenas 3 años y las cosas en lata que quería eran aceitunas rellenas de anchoas.