lunes, 18 de agosto de 2008

Crédito y Débito

Estas palabras me perseguian en los libros cuando estudiaba economia, persiguen a los clientes de los bancos, a los que deben, a los que no deben, a los que quieren deber, a un monton de gente. Pero como no hay nada mas aburridor que escribir cosas tecnicas y profundas, vamonos con lo mundano a ver en que termina este post que tiene que ver con Oscar Wilde, actualidad laboral, marranos, y la banca colombiana.

Empezamos con el maestro de lo superfluo, Oscar Wilde. Borges decia que entre mas leia a wilde, lo que mas le emputaba era darse cuenta de que, en la mayoria de los casos, tenia razon. Y ahi comulgo con borges, asi ninguno de los dos comulgue. Wilde es asombrosamente acertado. Intente en vano buscar en el retrato de Dorian Gray y en mis libros de citas de Wilde, y en el todopoderoso google, una cita de esas matadoras de el. Decia algo como que el credito es el mejor patrimonio que se puede tener, y se puede vivir maravillosamente de el. Lo que nos lleva al mercado laboral colombiano que a los estudiantes colombianos nos ofrece dos hermosas opciones: la bancarrota o la esclavitud.

Como no me gusta eso de esclavo, y como buen estudiante de escuela publica (despues de mi debut en la universidad privada, donde vivia en las mismas), entonces vivo en bancarrota, aunque gozo de un maravilloso credito en cuanto hueco hay, le debo a cuanto amigo, familiar y recien conocido tengo, y cada dia empeora, como los 200 mil pesos que le debo a mi mama para ver a Calamaro. Pero no me preocupo mucho. Ya lo ves Borges, Wilde tenia de nuevo razon. Vivo maravillosamente... a veces.

Pero de eso tampoco quiero hablar. Ahora que venia manejando desde El Peñol, bajando hacia Medellin, pase por un sitio de esos de borde de carretera en los que hacen ceramica, y vi una montaña hermosa de maarranitos. Marranito alcancia, que muchos hogares colombianos conocen. Por el trafico no pude parar a comprarlo, pero es un firme proposito para esta semana. Comprar un marranito. Porque la economia del pais no da pa tener cuenta en el banco, como vivo de manera superflua, como borges me recomendo creerle a wilde y como wilde vivia del credito, pero bancolombia me dice que tengo que ahorrar, voy a comprar un marranito, o mejor, una marranita, le voy a poner un moño rojo, los ojos azules, y me voy a olvidar de bancolombia, y de las tarjetas debito y credito.

Porque hoy, mientras veia esos marranitos, me acordaba de cuando eramos mas sencillos, cuando ahorrabamos en casitas grojas y mineritos... y es la unica forma como un supefrfluo puede ahorrar: las moneditas que sobreviven el dia y de noche duermen a tu lado con tu vaso de agua y tu libro (el libro, la amante de turno). Esas son el patrimonio de los que vivimos a lo wilde.

Me dio mucha nostalgia de la epoca en la que se podia hacer alcancia. Un amigo que rompio una hace poco me conto que en el EXITO ya no las cambian por gruesa, lo que me parece atentar contra el ahorro nacional. Pero que hermosas eran esas pequeñas mansiones rojas hechas de dinero, esos mineros llenos de oro, esos marranitos engordados de devuelta de bus y de lo que una generosa tia de turno lleva en la cartera. Entonces este post, es de pura nostalgia. De ganas de nunca mas recibir una llamada en la que me ofrezcan tarjeta de credito. Me quedo con mi marranita. Ademas ella tiene un moño rojo, y a diferencia de los bancos, no se llevara mi alma.

3 comentarios:

medea dijo...

Yo tenía alcancía roja, pero la economía en Perú estaba tan pero tan pero tan mala, que para cuando rompí la alcancía a medio llenar, todas y cada una de las monedas que con tanto esfuerzo había ahorrado de dulces, chicles, mesadas, dientes, estaban devaluadas. En un país donde ya existían billetes de cinco millones de intis, mi morrito de monedas de 5 intis no servía ni por su peso en metal. Entonces no... no ahorro. Pero bueno, tampoco tengo crédito, entonces creo que es un balance cósmico.

Velvet dijo...

Ahhh, las palabras en contra de la banca colombiana que nunca pude escribir a pesar de que me han tratado tan mal.

Igual, yo cambié la banca por la alcancía y por una cooperativa para ahorrar lo poco que puedo ahorrar. Así tenga que sacar los ahorros quince dias después de haberlos metido.

Ah, y nos vemos en el concierto de Calamaro. Qué sueño hecho realidad ¿no?

Arias dijo...

se viene el post de calamaro, velvet...de El Salmon.

Me alegro de no ser el unico que ahorra en alcancia